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lunes, 4 de febrero de 2013
Pillado
Con vuestro permiso tomo prestado el blog para dedicarle esta entrada a José Miguel.
Lo pillé el otro día desde el autobús por el Bulevar y quiero regalarle esta foto aunque se le ve pequeño.
Lo vi también otro día por la Calle Cerón y me dijo que él lo que quiere es ser feliz, y que estaría bien un taller para enseñarnos a ser felices.
Le pregunté que quién sería el profesor o la profesora, pensaba y pienso y lo que pienso lo escribo aquí de forma ocasional, que lo que vale para una persona no vale para otra porque imagino que tendremos conceptos diferentes sobre la felicidad.
De todas formas, le dije: que a una persona sin trabajo, sin casa, o con una enfermedad incurable por poner varios ejemplos es difícil o imposible enseñarla a ser feliz.
En fín José Miguel, aquí tienes tu fotillo.
Besos para todos.
sábado, 1 de diciembre de 2012
martes, 27 de noviembre de 2012
Sin Pausa
Ante la imposibilidad de estar el lunes con vosotros, dejo mi "prisa" ya.
Tengo prisa por verte cuando hace un día que no te he visto, prisa porque me beses y me desnudes en cualquier lugar de la casa, prisa por tu cuerpo y tus rincones, prisa por la humedad caliente de tu boca y por el cobijo de tus brazos fuertes. Tengo prisa de ti.
lunes, 26 de noviembre de 2012
Tomando medidas
Nada más abrir la puerta de casa, pisó algo que la hizo resbalar, era un folio escrito en el suelo.
Se agachó para leerlo extrañada pensando que podría tratarse de la nota de algún vecino.
Con letras grandes que no le eran del todo desconocidas, alguien le decía que estaba tomando medidas.
-Estoy tomando medidas, prepárate-
No tenía ni la más remota idea de lo que se trataba ni de quien era el remitente de aquella misiva, pero esas letras le dieron qué pensar y casi no pudo dormir aquella noche ni las siguientes. A este suceso siguió el de las llamadas telefónicas con número oculto, y fue cuando empezó a asustarse. Lo comentó con una amiga que le aconsejó denunciarlo ante la policía, pero decidió esperar un poco más hasta ver qué pasaba.
viernes, 16 de noviembre de 2012
El deseo
Trabajo para "Café de Palabras"
Lugares comunes.
Cuando Mario llegó a casa, su mujer lloraba como una Magdalena mientras tomaba una taza de café que le temblaba en la mano.
El se acercó, y acariciando su pelo negro como el azabache, intentó consolarla de aquella mala noticia que le había dado por teléfono unas horas antes.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
El camino
-Zagal noble, como así lo fueron su padre y su abuelo- , y como de casta le viene al galgo, nació con la nobleza corriendo por sus venas. Porque la nobleza no es sólo un rango, nobleza también es la bondad y honestidad aplicada a todas las acciones de la vida.Se empapó del ejemplo que siempre recibió de pequeño. Daniel se miraba en el espejo de sus mayores y siguió el camino que le fueron marcando sin perder, eso sí, su personalidad, pues era bastante cabezota en según qué situaciones.
Ahora con 15 años y huérfano de padre y madre, trabaja en el campo con tesón al lado de su tío Nicolás que le está enseñando el oficio de la tierra, hay que mimarla y cuidarla con cariño para que de sus frutos que luego serán los nuestros, le dice a menudo. Y él toma buena nota de todo fijándose en los detalles para que nunca le pille en un renuncio.
Hace poco tuvo que hacer frente a la ausencia de un jornalero que estuvo enfermo, y siendo tan joven y con tan poca experiencia sacó adelante el trabajo suyo y el del hombre durante los días que estuvo ingresado en el hospital, aunque cuando el sol se escondía no podía tirar de su propio cuerpo, caía rendido en el pajar y a veces amanecía allí al lado de las vacas.
Su tío quiso buscar a un hombre para que sustituyese al enfermo, pero las cosas no andaban muy bien económicamente y él se ofreció sin titubear, era joven y decidido, además consideraba que era la única forma de agradecerle que lo cuidara a la muerte de sus padres. Sobre todo necesitaba que allá donde estuvieran sus progenitores se sintiesen orgullosos de él y de como administraba la herencia que le habían dejado, una herencia más rica que todo el dinero del mundo, porque era simplemente seguir la línea recta que ellos le marcaron desde que nació, sabía que así nunca se perdería. Sin embargo su padre le advirtió que tuviese mucho cuidado con las piedras del camino, ya que hace muchos años él pagó con la cárcel un crimen que no cometió, simplemente estuvo en el lugar equivocado a la hora equivocada.
Desde entonces Daniel recuerda esta confidencia e intenta imprimir a sus pasos una cierta cautela sorteando las piedras en el camino de la vida.
Foto: Ana C. - Paradela de coles. Ourense-.
martes, 6 de noviembre de 2012
Sin nosotros
Dedicado a aquellas personas que me piden poemas. Uno de mi etapa de ausencias.
Un año, dos, tres,..años y tiempo,
frío, calor, primaveras, inviernos,
meses, días, horas, minutos, silencios...
y nosotros sin nosotros en el duelo.
La vida que pasa sin la querida presencia,
distraidos con quehaceres necesarios,
pura supervivencia sin los besos,
pura inercia del recuerdo.
Respiramos aún después de muertos,
caminamos con el cadáver acuestas por las calles,
reímos como si fuésemos otros,
hablamos con la voz del presente,
presente nuevo de ausencias,
ausencias tuya y mía,
ausencias siempre nuestras.
No hay solución para lo imposible,
nadie puede remediar el miedo,
el anillo dorado de oro preso, brilla en tu dedo,
determina el límite, el dolor de siempre,
y los dos tan lejanos.
Mientras tanto, te amo, me amas
y el mundo a pesar de todo,
sigue girando sin remedio.
miércoles, 31 de octubre de 2012
Sangre y fuego
Disfrutaba con el sonido metálico y se sentía el amo del mundo cuando apretando su empuñadura salía con ella a lomos de su caballo con la intención de ganar siempre las contiendas que a veces eran más necesarias para su honor que para su riqueza. Poseía muchas tierras, pero su ego era vital para él.
Cuando la sangre enemiga la teñía de rojo en la lucha cuerpo a cuerpo se sentía mucho más poderoso e incluso reía a carcajadas mientras escupía sobre el cuerpo yacente. Tal era su ambición y su crueldad.
Rodrigo, Caballero de la nobleza, se había ganado a pulso el apodo de "el sanguinario", porque nunca veía saciada su sed de venganza con su espada como compañera, una espada larga con mucha capacidad de corte y de empuje, una espada que acariciaba por las noches mientras la limpiaba como se acaricia el cuerpo de una mujer, incluso le hablaba en voz baja mirándola con una adoración desmedida.
Borracho de muertes ajenas, el arma de acero templado le templaba el alma, y un día al contemplarla junto al fuego de la chimenea se dio cuenta de que brillaba todavía más, por lo que decidió llamarla "La Espada de Fuego".
jueves, 25 de octubre de 2012
Renacer
Microrrelato en tres frases.
El sol vuelve a ser protagonista en la desolación del bosque.
Los hombres replantan nuevos árboles en el mismo lugar donde otros fueron asesinados.
Tiempo después aquél lugar espera que las manos de los imprudentes no vuelvan a masacrarlo.
martes, 16 de octubre de 2012
Escribiendo la vida
Foto: Ana C.
Un hombre de 60 años con marcadas arrugas en la cara, quemado por el sol, quemado también por la vida, bastante cansado ya de las duras labores del campo, escribe sentado a la puerta de su casa en una libreta con las hojas a rayas. Escribe así para que sus torpes palabras no vayan cojas en el papel, las rayas son la guía de cada letra.
Recién acabado agosto, planifica el trabajo que tiene por delante, sabe que a finales de verano tiene que ahuecar la tierra hasta cierta profundidad, pero tiene el arado un tanto viejo, casi como él, y tendrá que emplearse a fondo hasta conseguir su pleno rendimiento. La siembra es en otoño, por eso va a notando las palabras arar, sembrar, escardar las malas hierbas...y aquí se queda pensando en aquella mala hierba que fue la mujer que quiso hace muchos años, una mala hierba que arrancó de cuajo de su corazón como quien arranca una espina que está molestando demasiado. Cuando ella le dejó, supo que era lo mejor que podría haber pasado. Entre letra y letra, le asalta la voz que no olvida y que le impide a ratos seguir con sus anotaciones. Arrancó la hierba pero quedó el dolor.
Luego en primavera cuando llegue la hora de la siega, todo le parecerá mejor, porque su luz difumina las tristezas y las flores le alegran los días.De repente escucha el ring del teléfono dentro de la casa, se levanta con cierto nerviosismo ante la llamada. Un voz al otro lado le saluda : Buenas tardes suegro, acaba usted de ser abuelo, su hija y su nieta están deseando verle.
Antes de salir hacia el Hospital Materno Infantil, una ducha rápida, un recuerdo para la mala hierba y un "tú te lo has perdido".
domingo, 7 de octubre de 2012
Por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo?
Debido al gripazo que estoy sufriendo estos días, no podré asistir a la reunión de los lunes en la biblioteca. Las musas me tienen abandonada, por lo que este escrito sale sin si ayuda. Aún así he querido colaborar y aquí lo dejo.
Al alba.
Querido Mario: desempolvando nostalgias, me encontré con tu deseo de entonces.
Aquí lo tengo, en cada pliegue de mi ropa, en cada rincón de mi cuerpo que se estremece todavía a pesar de los años.
Acaricio tu fotografía y al mirarme en tus ojos, te pienso...
Eras tan cálido que tu calor me quemaba y tenía que dosificarte para no morir en tus brazos, un tú cada doce horas.
Llegabas arrasando, metiéndote entre mis sábanas, tus caricias me dejaban sin ninguna defensa mientras yo le pedía respuestas al silencio. Pero el silencio estaba en ti, silencio y pasión.
Aunque yo intuía el nombre de aquél sentimiento, callaba..., y me dejaba llevar, porque mi sitio era tu boca y tu cuerpo, el lugar donde quería quedarme.
Nuestro destino era el abrazo urgente, el jadeo del éxtasis, la unión perfecta de dos epidermis.
Amaneció otra vez, y el día trajo realidades, las mismas lágrimas al llegar el alba.
Quise poner nombre a lo nuestro y lo bauticé con el amor que yo sentía, pero cerraste la puerta al salir cerrando también un episodio de mi vida.
Miré el reverso de la foto y leí la dedicatoria : "Para ti con amor".
¿Por qué le llamabas amor, cuando querías decir sexo?.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
La pasión
La pasión iba sentada en el autobús, tenía forma de hombre recién duchado. La miraba sin ningún disimulo como cada mañana camino del trabajo. Dos meses ya desde que se vieran por primera vez. Le cedió el asiento con suma amabilidad y ella le dio las gracias con una sonrisa de sueño todavía.
Desde entonces no faltaba el saludo mañanero ni el roce al pasar buscando los asientos que quedaban libres, cerca o lejos uno de otro, pero casi siempre a la vista. Pensaba mucho en él, e incluso tenía fantasías sexuales que no se habría atrevido a contar a nadie.
Era un hombre muy interesante, le calculaba unos 40 años, moreno con algunas canas y un perfume que la dejaba medio lela. Por su atuendo traje y corbata, deducía que trabajaba en alguna oficina o en un banco, o era comercial, le dio por inventarse su vida, pensó que era un casado cansado de estarlo y que su mujer no le satisfacía sexualmente. Incluso le inventó un nombre, así es que sería Javier.
Día a día la pasión fue creciendo hasta doler, sus miradas la desnudaban, y debajo de la ropa los pechos erguidos de la mujer clamaban sus caricias. Observaba cada gesto cuando creía que no se daba cuenta, las manos bien cuidadas eran una locura, y la boca carnosa, y su todo.
Ahora, 69 días después están juntos. La cama como un campo de batalla es el testigo de una tarde de pasión, su cuerpo hace un rato fue de él sin condiciones, sigue siendo suyo porque nadie como él ha conseguido que despertaran las palomas dormidas de sus manos, como ha conseguido que la flor escondida de su cuerpo se abriera después de tanta soledad.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Leyendo con un café
Después de las vacaciones de verano, la biblioteca nos vuelve a abrir sus puertas, y la Asociación Literaria Café de Palabras retoma sus actividades.
Teníamos que escribir algo relacionado con esto: "leyendo con un café". No tenía que ser necesariamente un relato, sino lo que nos inspirara la frase.
Esto es lo que pude hacer en unos minutos más que nada por falta de tiempo. Somos simples aficionados en el arte de escribir, o en el arte de escribir bien, y al menos por mi parte sin pretensiones, porque para mí escribir es un hobbie desde pequeña y lo necesito como una forma más de expresión.
(Leyendo con un café)
Tras los cristales, la lluvia cae fina pero incesante. La gente camina lenta bajo sus paraguas de colores sabiendo que ya está aquí el otoño, un nuevo otoño con la crisis acuestas que va pesando demasiado en el ánimo y la cesta de la compra, que se llena sólo de aire.
En mis manos sostengo un libro que me tiene absolutamente entregada.
Lo llevé desde la biblioteca hasta mi mesilla de noche, de ahí hasta la sala de estar de casa, y ahora a la cafetería donde lo devoro mientras un capuchino me calienta las tripas.
Entre sorbo y sorbo me adentro en la historia que me cuenta, y escucho con mis ojos cada letra.
Me transmuto en la protagonista que investiga un manuscrito antiquísimo para descifrar unas muertes extrañas. Soy alta, rubia, y mi nombre es Bárbara, me olvido de que estoy en una céntrica cafetería de mi ciudad removiendo con una cucharilla el café que hace un minuto me quemó la lengua.
Hay poca gente aquí a pesar de ser las cinco de la tarde, capitulo cinco.
Bajo una lámpara de luz mortecina y con una lupa, indago en el amarillento pergamino, busco claves y enigmas que me lleven a la solución del caso. Estoy tan concentrada que doy un respingo el notar una mano sobre mi hombro y me doy la vuelta rápidamente...joder Bea, que susto me has dado.
Interrumpo sin remedio la lectura, y pongo el separador por la página que he dejado a medias.
Iba a decir que vuelvo a ser yo, pero no, soy más yo cuando leo.
Doy un último sorbo al café y salgo con mi amiga del local con hambre de letras, luego en mi sofá más tranquila seguiré siendo Bárbara.
viernes, 30 de marzo de 2012
La noche
Las luces de colores brillaban en mi cara, en las caras de los otros. Gente desconocida y sola que juega a divertirse. Alguien me mira y me sonríe, deseos solapados de amabilidad, cuerpos interrogantes, voces que se confunden sin poder entender nada.
Fotos: Ana C.
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