TÍtulo:
HACIA DELANTE
(Jaén a 18-9-2012)
Está
por ver, por pasar...
¿Nada
se puede hacer en el mapeado actual de nuestra mente?
No
todo está dicho ni escuchado. Hay un tapón hermético en nuestros oídos. Estamos
a tiempo de rectificar.
Tengo
mucho interés por aprender y averiguar, por investigar cosas...
Hay
preocupación de algunos por lo que nos pueda ocurrir, y lo apreciamos.
¿Hemos
dejado traspasar ideas contrarias a las que tenemos asimiladas
por
antiguas creencias? Pues así son ciertas actitudes.
Es
tiempo de duda y de inmovilidad,
pero
también de excepcionales movimientos.
Paso
de la contemplación a la insubordinación expresa
cargada
de razonamientos.
Hay
lucha y dolor en las calles. No hay inanición.
Pase
o no pase el todo o la nada: ¿Hay miedo a permanecer inalterable al grito
humano solícito y ensordecido?
Incomprensión
desde los estamentos públicos.
Mi
visión de este tiempo de desconcierto de no creer,
me
da ánimos para seguir buscando. Y busco.
De
porfiadores y de impasibles estamos hartos.
No
acepto las formas de pensar inalterables, ni al radicalismo.
Disponemos
las palabras hacia el Futuro esperado de destinos saludables.
No
nos acomodaremos a las disolutas circunstancias que imperan.
Aunque
nadie se sacrifica o muere - pero alguien se sacrifica –
por
un puñado de ideas añejas, sólo pido una gran bocanada de voces
al
unísono que aún permanecen soslayadas y hay que resurgirlas.
La
verdadera razón no es bella, pero se hace necesaria y ética
-yo,
por mí no vivo sólo-, aunque no atraviese todas las fronteras
ni
por entero nuestras vidas.
Pido
no callarnos e ir clamando en las puertas comprensivas
para
que todos puedan escuchar la asimétrica respuesta del descontento
a
lo que está pasando y se constate.
Insisto
en reafirmar las convicciones y en no olvidar las enseñanzas justas
de
los que nos precedieron.
No
nos gusta el panorama que ofrecen los patrioteros, los charlatanes, holgazanes
y beodos que se dirigen con escasa luz hacia el mañana incierto
durmiéndose
torpes en aburridos y avariciosos sueños.
¡A
esa mañana, yo la espero luminosa!
Carguemos
de ánimo el esfuerzo, unidos todos en las tareas más cotidianas,
pensando
que tú saldrás si salen todos, y que solos no es posible conseguirlo.
Por
ahí ya escucho -ahora que no es tarde-
el
continuo ajetreo de los que luchan:
la pasión que por la vida manifiestan
Por Cristóbal Encinas Sánchez