sábado, 13 de abril de 2013

La botella de Jabalcuz



El viento  arrastrando sus pies, alargaba su mirada, soñadora, sugerente, evocadora, nostálgica: es que no te das cuenta, serrana, que con el jazmín en tu pelo me dejas perdío.

Todo iba cambiando, todo menos el campo, el aroma del tomillo y el Ojo de Buey de la Fuente de la Peña.

Es como un punteo de guitarra, cose las ilusiones,  esas que ya no se atreven a mirar de cerca.

Me fui a Jabalcuz, su balneario derruido, guarda el agua que tantos han buscado. Allí encontré la botella flotando . Lisa como la pluma, verde como sus ojos, juguetona como un acertijo.

Brilló para llamar la atención, no supe si cogerla porque tendría que descalzarme, quitarme los calcetines, remangarme los pantalones y se oía el croar de lo que podría ser una rana, o no. Su guardiana.

Y si cuando estoy cerca de ella, al tocarla me convierto en algo.

Y si al sacarla del agua y tenerla entre mis manos… y si al descolcharla quedo atrapado en su mundo y no quiero volver.

Vacía, transparente, y tan llena. La cogí,  sequé, y debajo de un pino echamos la siesta. Sólo al despertar vi la inmensidad de la vida. Ya sin miedo la abrí, y con la primera rendija de libertad salió un quejío por alegrías:

 Deja que el aire me lleve a ti, busca la vida que te doy, vámonos a Jerez, que entre manzanilla, juncos  y golondrinas será  lo que está escrito. Noches que por ti serán libres de oscuridades, amantes amarraditos.

Qué vacía parecías, que llena te mostraste.

11 comentarios:

Encarni dijo...

Gracias José Miguel por llevarnos por tan extraordinarios paisajes como son los de Jabalcuz. Y como siempre tu bonita poética.

Un abrazo.

Sindel dijo...

Bienvenido a los jueveros José Miguel. Que bello debut el tuyo. Me encantó tu relato con ese mensaje lleno de esperanzas y promesas de un tiempo mejor.
Un abrazo.

Lupe dijo...

Hola José Miguel.

Es una alegría encontrarte en la lista de participantes de este jueves y más aún, leerte.

Me ha complacido mucho tu relato. Nunca se me había ocurrido imaginar al viento arrastrando sus pies...

Lo dicho. Un placer pasear por tus letras.

Te dejo un abrazo.

Lupe

San dijo...

Este mensaje me suena a cante por alegrías. Preciosas imágenes las que muestras. Una botella repleta de vida que me gustó descubrir.
Un abrazo.

Natàlia Tàrraco dijo...

Como una coplilla que se canta amorosa al son de la guitarra, perfumes, atmósferas, y la botella vacía, esa que permite ser llenada de ensueños e imágenes.
Excelente forma de estrenarte en lo juevero, bienvenido José Miguel.
!Salve! y abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Tenía ganas de verte por aquí. Relato lleno de poesía que como una canción nos lo presentas como el alma de una botella que suplica porque la lleven con el que la encuentre.
Me ha gustado mucho.
Un abrazo

Alicia Gonzàlez dijo...

Que relato tan bonito, con que ritmo y musicalidad escribes y que bien describes los paisajes. Un besote, nos seguimos leyendo.

Valaf dijo...

Un placer conocer tu blog. Y tu relato: yo he leído, más allá del contenido, poesía. Yo creo que te has marcado una prosa poética del 15. Enhorabuena!!

Un saludo

casss dijo...

Un disfrute leerte. Lo oigo mientras lo voy leyendo. Tan grabada tengo tu voz desde el encuentro, que es imposible no oir las palabras desgrandas con tanta gracia!

un fuerte abrazo

Matices dijo...

Cuanto esconde esa botella en su interior... y que ritmillo tienen tus letras. Un placer leerte de nuevo, José Miguel

Un abrazo

Anónimo dijo...

Música en carne viva. Fiel reflejo de un sentimiento acompasado de ilustres recuerdos. Bien por otra vez.Ces